16. Cómo evaluar el impacto de las actividades del AMPA
Una forma sencilla de evaluar actividades del AMPA: participación, esfuerzo, coste, satisfacción, aprendizajes y decisiones para el curso siguiente.

Después de una actividad, muchas juntas pasan directamente a la siguiente urgencia. Pero dedicar unos minutos a evaluar ayuda a mejorar mucho el curso siguiente.
Evaluar no significa hacer informes largos. Significa responder con claridad: qué funcionó, qué costó demasiado y qué repetiríamos.
Respuesta rápida
Para evaluar una actividad del AMPA, revisad:
Participación.
Coste e ingresos.
Tiempo invertido.
Incidencias.
Satisfacción de familias.
Coordinación con el centro.
Trabajo de la junta.
Resultado frente al objetivo.
Aprendizajes para repetir o cambiar.
Una evaluación útil cabe en una página.
1. Empezad por el objetivo
No se evalúa igual una actividad de convivencia que una campaña de recaudación.
Antes de valorar, recordad qué buscabais:
Recaudar fondos.
Aumentar participación.
Mejorar convivencia.
Formar a familias.
Apoyar un proyecto del centro.
Ofrecer conciliación.
Dar visibilidad al AMPA.
Si el objetivo no estaba claro, esa es la primera lección.
2. Medid pocos datos
No hace falta medirlo todo.
Datos útiles:
Familias inscritas.
Personas asistentes.
Ingresos.
Gastos.
Recaudación neta, si aplica.
Plazas cubiertas.
Cancelaciones.
Incidencias.
Horas aproximadas de organización.
Estos datos ayudan a decidir si repetir la actividad y en qué formato.
3. Preguntad a las familias
Una encuesta breve puede servir. No preguntéis veinte cosas.
Tres preguntas suelen bastar:
¿Qué te ha parecido la actividad?
¿Qué mejorarías?
¿La repetirías el curso que viene?
Si queréis más detalle, añadid:
Horario.
Precio.
Comunicación.
Organización.
Interés para la edad del alumnado.
La clave es que la encuesta sea fácil de responder.
4. Revisad el esfuerzo de la junta
Una actividad puede gustar mucho y aun así no ser sostenible.
Preguntad:
¿Cuántas personas la organizaron?
¿Cuánto tiempo llevó?
¿Hubo demasiada presión?
¿Dependió de una sola persona?
¿Se podría simplificar?
¿Compensó el resultado?
El bienestar de la junta también importa. Si una actividad quema al equipo, hay que cambiarla.
5. Cerrad cuentas
Si hubo pagos, ventas o recaudación, preparad un cierre sencillo:
Ingresos.
Gastos.
Resultado.
Facturas o justificantes guardados.
Destino del dinero.
Después comunicad lo relevante a las familias, especialmente si la actividad tenía finalidad solidaria o de recaudación.
6. Guardad una ficha de actividad
Una ficha ayuda muchísimo al relevo.
Incluid:
Nombre de la actividad.
Fecha.
Responsable.
Objetivo.
Pasos principales.
Proveedores.
Presupuesto.
Participación.
Qué funcionó.
Qué cambiaríamos.
Recomendación: repetir, ajustar o no repetir.
La siguiente junta agradecerá no empezar desde cero.
7. Decidid qué hacer el curso siguiente
Después de evaluar, clasificad:
Repetir igual.
Repetir con cambios.
Probar formato pequeño.
Pausar.
No repetir.
No todo lo que se hizo una vez tiene que convertirse en tradición.
Errores frecuentes
Evaluar solo por sensaciones.
No cerrar cuentas.
No preguntar a familias.
No guardar aprendizajes.
Repetir actividades que agotan a la junta.
Medir demasiadas cosas.
No comunicar resultados.
Cómo ayuda Ábaco
Ábaco ayuda a tener datos de participación, inscripciones, pagos y comunicaciones. Eso facilita evaluar actividades sin reconstruir la información desde mensajes y hojas sueltas.
Si queréis verlo con un caso parecido al vuestro, podéis ver una demo de Ábaco.
Siguiente paso
Para mejorar curso a curso, la junta también necesita aprender y compartir conocimiento. Eso lo veremos en el siguiente artículo sobre formación continua.

Escrito por...
Sergi Gracia
Padre de dos pequeños, apasionado de la educación en positivo y buscando hacer del mundo un lugar mejor paras los superheroes que lideran nuestras AMPAs.







